domingo, 18 de octubre de 2015

EL GRAN VIAJE DE LA VIDA



La acción pastoral es como aquel barco que va lleno de diferentes tripulantes en búsqueda de sus sueños, de ilusiones y deseos en donde los guardias velan porque puedan hacerlo realidad. Dichos tripulantes que habían sido encontrados e invitados por el piloto a subir al barco para realizar juntos este gran viaje de la vida por el mar. En el trayecto del viaje habían experimentado mareas tranquilas y mareas altas, y que algunas veces estas quería hundirlos en sus aguas, pero no podían, porque este barco estaba comandado por un Capitán que conduce hacia un puerto seguro. Asimismo, habían subido en el barco tripulantes que vinieron con planes contrarios a los que allí se promovían. Ellos al recibir un trato amable de parte de los guardias y de los demás tripulantes, fueron cambiando de actitud hasta llegar a ser algunos de ellos servidores del barco que los ha acogió. 

jueves, 16 de mayo de 2013

 

TESTIMONIOS DEL TERCER
VIAJE DE PABLO
 
No me he presentado, ha sido con plena intención…
No vengo a hablar de mí, sino del Apóstol, viajero, por el Señor.
Su nombre era Pablo, un joven nacido en Tarso,
quien de perseguidor pasó a ser esclavo.
Por Cristo todo lo fue abandonando; y dejando la ley se ha ido, se ha marchado
a incendiar el mundo con el fuego de la Palabra.
Se sintió tan amado por el Crucificado y su sacrificio
que gritaba en nuestras plazas: ¡ay de mí si no evangelizo!
 
 
Pablo, instrumento escogido,
viajero de Jesucristo;
reparte el Evangelio,
ilumina los caminos.
 
 
Yo sí me presentaré, mi nombre es Apolo.
Recuerdo aquel crudo invierno, me encontraba en Éfeso.
Deseaba ir a Corinto, o partir a Antioquía;
Conforme pasaba el tiempo, mi alma se consumía,
pasaban los días sin hablar de Cristo: ¡qué terrible agonía!
Y he ahí donde lo conocí, pequeño, ardía de gozo,
-me lo presentaron Aquila y Priscila-; el fuego se le notaba en los ojos.
 
 
Pablo, instrumento escogido,
viajero de Jesucristo;
reparte el Evangelio,
ilumina los caminos.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
En este su tercer viaje, sólo albergaba un gran deseo su corazón:
“conquistar a todos para el Dios que no tiene medidas”.
Y fue tan grata su recompensa al ver que en Cristo,
Los gentiles experimentábamos nueva vida.
No faltaron las imposiciones judías,
Sin embargo, brillo la verdad del evangelio,
Que transformó las imposiciones duras, añejas, vacías,
en una radiante alegría.
y este amor del Crucificado ha sido una gran nota,
que ha calentado su corazón.
No todo ha sido lucha al estar entre las gentes
en este viaje escribí
Filemón, Filipense, Gálatas y Colosenses.
 
 
Pablo, instrumento escogido,
viajero de Jesucristo;
reparte el Evangelio,
ilumina los caminos.
 
Fue un hermoso viaje,
Cristo fue mi compañero de camino,
su gracia no me abandona,
su fuerza la siento conmigo.
¿Cuándo volveré a verte Antioquía, Corintios?
Sólo el Señor lo sabe; su gracia es tu destino.
 
Pablo, instrumento escogido,
viajero de Jesucristo;
reparte el Evangelio,
ilumina los caminos.
 
Elvis José Batista Cuello, sdb.
Dominicano.